Cada instante es único, irrepetible y mágico. La literatura y la música me han ayudado a ir marcando a cada paso el camino hacia esta aventura siempre (parando el tiempo) para disfrutar de los sentimientos y las sensaciones con calma. El arte de amar el Arte.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Juan Ramón Jiménez - Aquella tarde, al decirle...



Aquella tarde, al decirle
que me alejaba del pueblo,
me miró triste, muy triste,
vagamente sonriendo.

Me dijo: ¿Por qué te vas?
Le dije: Porque el silencio
de estos valles me amortaja
como si estuviera muerto.

-¿Por qué te vas?- He sentido
que quiere gritar mi pecho,
y en estos valles callados
voy a gritar y no puedo.

Y me dijo: ¿Adónde vas?
Y le dije: A donde el cielo
esté más alto y no brillen
sobre mí tantos luceros.

La pobre hundió su mirada
allá en los valles desiertos
y se quedó muda y triste,
vagamente sonriendo.

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