Cada instante es único, irrepetible y mágico. La literatura y la música me han ayudado a ir marcando a cada paso el camino hacia esta aventura siempre (parando el tiempo) para disfrutar de los sentimientos y las sensaciones con calma. El arte de amar el Arte.

jueves, 15 de diciembre de 2011

“El club de las malas madres“




El club de las malas madres“ es un libro de la autora Lucía Etxebarría y de Goyo Bustos. Trata de esa sensación que tenemos todas las madres de ser siempre objeto de críticas, de sentirnos juzgadas y atacadas por todos los que nos rodean.
Nos culpabilizan sea cualquiera que sea la decisión que tomemos. Si damos el pecho, el niño se quedará con hambre o lo vamos a enviciar, nos dicen. Si no lo damos, parece que somos egoístas y no les damos lo mejor. Cualquiera parece que se siente con derecho a hacernos sentir malas madres, por mucho amor y tesón que pongamos en el cuidado de nuestros pequeños.
Somos culpables de comodonas y vagas si nos quedamos en casa para cuidarlos. Somos desnaturalizadas si queremos seguir con nuestra carrera o sencillamente tenemos que trabajar.
Poco importa que tomemos estas decisiones consciente e informadamente, dándoles a nuestros niños todos nuestros cuidados, buscando en esta sociedad tan poco amable con la femineidad y la maternidad una manera de sobrevivir.
Si nuestros hijos no tienen un comportamiento perfecto en todo momento, la culpa es nuestra por maleducarlos, consentirlos o ser serias. Si no saca buenas notas o tiene algún problema en la escuela, la culpa será de la mamá, por sobreprotectora o por rígida. Pero la culpa, inexorable, siempre nos la dejan caer y además, nos cargamos con ella. Todas, de un modo u otro, hemos entrado en este club, “El club de las malas madres“.
Incluso hubo un tiempo en que con una de esas pseudoteorias psicológicas se acusaba a las madres de niños autistas de ser las causantes de su problema. Y eso causó muchisimo más daño del que en este artículo mencionaré, pero que guardo para el futuro.
Todas, en resúmen, sentimos que nos llaman malas madres, pero todas, de un modo u otro, nos encuadramos en esa maldita etiqueta que nos ponen y nos dejamos poner. Lo dice una “mala madre”, a los ojos de muchos. Me importa ser una buena madre a los ojos de mi hijo, su mirada lo dice todo, es feliz y yo hago todo lo posible para que pueda encontrar su camino, su propio camino, nuestro camino. ´
Vosotras, que seguro que alguna vez os sentisteís en ese “club de las malas madres“, dejad atrás esas etiquetas. Las madres luchamos por conseguir lo mejor para nuestros niños. Somos buenas madres, con biberón o con teta, trabajando fuera o en casa, casadas o solteras. No dejemos que nos juzguen, no nos sintamos juzgadas.
Me he sentido muy identificada con esta obra. Seguro que vosotras, “malas madres“, buenas madres, también.

2 comentarios:

  1. holaa!!que razon tiene..yo me e sentido tantas veces mala madre todo por culpa de la gente ...cuando en realidad lo hago lo mejor que puedo pero es cierto hagas lo que haghas te juzgan,aunque estoy segura que los que mas hablan son los que mas tienen que callar jaja...me encanta la pagina..un saludo enorme

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  2. Me alegro de que te haya gusta Yennifer. Un saludo.

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